Orquídeas Mexicanas »  Viendo Laelia albida aquinada     [Imagen 119 de 295]  :: Ir A  
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Comment: Laelia albida Batem. ex Lindl

A pesar de que es una de las Laelia de flores más pequeñas, a mi parecer, es una de las especies más bonitas que crecen en México. Existen varios atributos que hacen a esta especie una de las favoritas en las colecciones de orquídeas en nuestro país. Una de ellas es que es exclusiva de las montañas del centro y occidente del país, es decir es endémica de México. Tiene una distribución geográfica amplia, pues crece en los estados de Durango, Sinaloa, Nayarit, Michoacán, Guerrero, Puebla y Oaxaca.

La Laelia albida tiene un intervalo altitudinal desde los 1,400 m hasta los 2,500 s.n.m.m. Generalmente vive en bosques de encinos muy estacionales (secos), o en bosques de pino-encino, pero también se le encuentra en sitios más secos como en el Valle de Tehuacán; en este sitio crece sobre mezquites y otras especies arbóreas, aunque se le encuentra frecuentemente en la rocas de los peñascos. Cabe señalar que, en varias localidades, estas plantas están cultivadas o semicultivadas desde tiempos inmemorables, sobre todo en el Valle de Tehuacán. En este lugar es posible ver plantas enormes con decenas de inflorescencias en la época de floración.

Las plantas de Laelia albida son muy distinguibles de las otras Laelia por que tienen pseudobulbos cónicos-ovoides, pero sobre todo por la forma de sus hojas. Casi siempre, cada pseudobulbo presenta un par de hojas delgadas y largas (acintadas), de textura más bien crasa o algo carnosa. Las Laelia albida suelen ramificar con cierta frecuencia, y con el tiempo forman grandes macollas que son todo un espectáculo.

Una ventaja de Laelia albida es que es de muy fácil cultivo, pues sólo se requiere sujetar a un pedazo de tronco o cesto de madera con un poco de medio para que crezca bien. En general no les gustan las macetas, pero se pueden cultivar de esta forma, siempre y cuando el medio sea muy poroso y ventilado. En estado silvestre se le encuentra tanto epífita como litófita, así que se puede cultivar en sustratos rocosos, como tepojal o tezontle. Son muy tolerantes a la sequía, así que no hay que preocuparse por regarlas en la época invernal, pero no les caen mal los riegos esporádicos por las mañanas en los días despejados. Durante el verano, les gusta recibir riegos frecuentes, pero evitando que se les quede el agua durante la noche. Son muy resistentes al ataque de plagas, y al parecer el problema más frecuente es que las puntas de las hojas se tornen negras, pero normalmente no pasa a de allí. Las puntas negras en las hojas pueden deberse a la presencia de sales en el agua o al ataque de hongos. En caso de que sean hongos, hay que colocar alas plantas en un sitio más ventilado. Las Laelia albida requieren de mucha luz para tener floraciones copiosas. También les ayuda el recibir fertilizante foliar con cierta regularidad en la época de crecimiento.

La floración de Laelia albida ocurre de octubre a enero. Las inflorescencias pueden ser erectas o algo péndulas. La inflorescencias llegan a medir 90 cm y presentan hasta 12 flores. Las flores tienen una textura firme, algo cerosas, y llegan a medir hasta 4 cm de diámetro. Las flores son muy aromáticas, sobre todo en las mañanas. El epiteto específico de ?albida? refiere al color predominantemente blanco de las flores de esta especie. De hecho uno de los nombres comunes de la especie es ?monjita blanca?, aunque tiene algunos otros menos descriptivos como ?lirio de San Francisco?.

Al parecer existe algo de variación en las plantas de Laelia albida asociada a su distribución geográfica. Las plantas provenientes de las localidades más norteñas tienden a tener inflorescencias más cortas, mientras que las provenientes de Oaxaca (el límite sur) presentan flores más grandes y frecuentemente presentan tonos rosados, ya sea en lo sépalos o en el labelo. Aunque el color normal de la especie sea el blanco, con algo de amarillo en el callo del labelo, existen flores llegan ser color rosado. Estas plantas son muy raras y por lo tanto son muy apreciadas en cultivo. También se han encontrado clones con pétalos flameados, es decir con la base de color blanca y los ápices de color rosado. La gamma de colores de esta especie no sólo se inclina hacia el rosado, también las flores pueden llegar a ser de color crema e incluso de color amarillo, estas últimas formas de color se han denominado como variedad sulfúrea. Por otro lado, también existen algunas plantas con flores de color salmón. En algunos casos, el color salmón puede surgir sólo en algunos años, mientras que en los otros las flores son de color blanco normal. Al parecer, el color salmón en estas plantas se puede asociar al efecto del frío nocturno cuando las inflorescencias se están desarrollando. Toda esta variedad en los colores va aunada a un amplia variedad de formas y texturas de las flores, por lo que es una de las especies de Laelia más variables que hay.

Por la textura de sus flores, el color blanco, y lo compacto de sus plantas, esta bella especie se ha utilizado en hibridación. Algunos de sus híbridos son muy espectaculares, como los realizados con Laelia autumnalis, Laelia anceps, o incluso en híbridos más complejos como en Dialaelia Snowflake [Diacrium (ahora Caularthron) bicornatum x Laelia albida] por Laelia anceps. Laelia albida es, hasta la fecha, una de las especies de Laelia más frecuentes en el campo, pero lamentablemente su colecta indiscriminada y la tala de los bosques donde habita, pueden poner en riesgo este gran patrimonio nacional.

Eduardo Alberto Pérez García
Última actualización del álbum 20/03/15 01:35 PM
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